- El rediseño de la red incluye duplicar la vía hasta Vandellòs y construir otra estación
- Los trabajos en el corredor avanzan pero el ministerio no concreta el calendario
Los vecinos de Tarragona serán los catalanes mejor servidos ferroviariamente hablando. O por lo menos eso es lo que se desprende del despliegue de obras en este ámbito que tiene en marcha el Ministerio de Fomento. El considerado error histórico --por políticos, empresarios y, vistas las cifras, también por los usuarios-- de ubicar la estación del AVE en el Camp de Tarragona, en medio de la nada, tiene visos de solucionarse. Nadie se atreve abiertamente a decir que esa parada quedará como algo testimonial en el recorrido entre Madrid y Barcelona ya que la demanda tiene la última palabra. La obsesión, ayer, del director general de Ferrocarriles, Luis de Santiago, y del delegado del Gobierno en Catalunya, Joan Rangel, fue convencer de que los trabajos que se están llevando a cabo en el corredor del Mediterráneo --y, de este, hasta la actual línea de la alta velocidad-- suman y no restan. Ambos realizaron una visita por algunos de los 52,2 kilómetros de nueva infraestructura ferroviaria entre Vandellòs (Baix Camp) y Tarragona, y desde allí hasta la estación fantasma del AVE situada entre Perafort y La Secuita (Tarragonès).
ESTACIÓN AÚN SIN NOMBRE De Santiago anunció que este año se licitará la superestructura, la electrificación y las estaciones de Cambrils y el aeropuerto de Reus. Esta última, que todavía no tiene nombre "oficial", se considerará la estación "central" de la demarcación. Estará a siete kilómetros de Tarragona y también a siete de Reus, equidistante para evitar las históricas rivalidades entre estas ciudades. No estará en un núcleo urbano pero sí más centrada que la que ahora da servicio de AVE. El responsable de Fomento no quiso hablar de calendarios, aunque un cálculo aproximado permite aventurar que estas mejoras no funcionarán por lo menos hasta el 2011. "Será lo antes posible pero no quiero dar fechas porque después te equivocas de un día y pasa lo que pasa", opinó recordando la sobresaltada llegada de la alta velocidad a Barcelona. El presupuesto asciende a 610 millones de euros. La nueva estación ubicada junto al aeropuerto de Reus tendrá un intercambiador donde se podrá modificar el ancho de vías de los convoyes, un sistema que ya se utilizó en Roda de Barà cuando una parte del trazado era de ancho ibérico y el otro de ancho internacional. Esta particularidad abre el abanico de posibilidades de transporte. Se podrán poner trenes Alvia --que tienen la rodadura desplazable-- entre Barcelona y esa estación de Reus que irán a una velocidad de 220 kilómetros por hora, con lo que se ganará tiempo, ya que el actual Catalunya Exprés va a unos 100 kilómetros por hora.
LA DECISIÓN, DE RENFE Ese servicio podría acabar su recorrido allí o, en cambio, continuar hasta Tarragona por las vías convencionales después de una operación de no más de cinco minutos que, describió De Santiago, se haría mientras el tren está en la misma parada. Todo será cuestión de la demanda que haya. La decisión la tendrá en un primer momento la operadora, Renfe, que se moverá en función de la demanda que detecte. Otra alternativa, más temida por los vecinos de la zona, es que la nueva infraestructura permita que el actual Euromed deje de lado Tarragona y se limite a ir entre Barcelona y Valencia. Este extremo fue rechazado ayer por Rangel, quien señaló que algunos servicios sí podrían ser directos entre esas ciudades pero que en ningún caso se reducirá la oferta que actualmente se presta.
VALENCIA, MÁS CERCA La conexión con Valencia es otro asunto que ayer cosechó numerosos comentarios. Conscientes de los problemas que genera que el tramo entre Vandellòs y Tarragona sea el único de todo el tramo que sigue teniendo vía única, el responsable de Ferrocarriles señaló que los trabajos que se están ejecutando intentarán que no les pille "el toro". Es decir, Fomento pretende eliminar la actual saturación de este tramo y prepararlo para el futuro. Si hoy por hoy pasan 66 trenes al día, la duplicación de la vía permitirá que lo hagan 300. Esto reducirá en 40 minutos las actuales tres horas de trayecto que hay entre Valencia y Barcelona. Y, cuando esté lista la cuadruplicación de las vías entre Castelló y Valencia (muy concurridas por Cercanías), se podrá viajar en dos horas, algo sumamente competitivo que aleja todavía más la premura de construir un trazado específico de alta velocidad por el corredor mediterráneo. "Lo que importa es el tiempo de viaje, no si vas a bordo de un AVE o un Alvia", opinó Luis de Santiago. ¿Un aviso de que con las obras presentadas ayer quedará todo a punto?
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