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El traspaso de Cercanías será gradual durante varios años PDF Imprimeix Correu electrònic
Notícies - Transport ferroviari
Escrit per El Periódico de Catalunya   
dissabte, 2 de maig de 2009 00:00

  • Estado y Generalitat perfilan el calendario para la transferencia de la competencia
  • El Govern reclama más recursos y gestionar la línea de Vic a Puigcerdà

CRISTINA BUESA
BARCELONA

Quedan cinco días para que se consume uno de los anhelos del Govern. El jueves se escenificará el acuerdo entre el Estado y la Generalitat para el traspaso de Cercanías con una reunión entre el recién estrenado ministro de Fomento, José Blanco, y el president, José Montilla. No obstante, la complejidad del proceso ya ha hecho que la entrega efectiva se posponga hasta la primera quincena de julio. Pero aún entonces se abrirá un procedimiento lento, gradual, que durará varios años hasta que la operadora Renfe en Catalunya sea catalana del todo.
Se han celebrado tantas reuniones entre ambas partes que casi han perdido la cuenta. Dentro de un par de meses, cuando culmine la negociación, habrán pasado dos años de la promesa del presidente José Luis Rodríguez Zapatero de que Cercanías pasaría a la Generalitat en enero del 2008. Pero después de ese compromiso de cumplimiento del Estatut hubo la sobresaltada llegada del AVE a Barcelona y, con ella, el caos de la red ferroviaria. Si el Govern ya sabía entonces que el servicio necesitaba una mejora, tras ese capítulo lo constató todavía más.
Por este motivo, aparte de las dilaciones negociadoras que responden a la voluntad del responsable político de turno, la Generalitat no ha tenido prisa en pedir el traspaso. Quería que, por lo menos, Fomento adecentase un poco la infraestructura y modernizase la flota de trenes. La mejora aún es poco visible para la mayoría del público pero la inyección económica de los últimos meses es sustancial. A ello se suma el Plan de Cercanías aprobado a finales de febrero, que prevé 4.000 millones de euros hasta el 2015.

EXPERIENCIA EN FERROCARRILS
Una vez encaminado el aseo de la red, las conversaciones se han centrado en clarificar cómo desembarcar en la operadora ferroviaria sin herir susceptibilidades. A las reticencias sindicales debería añadirse que, aunque el Ejecutivo catalán tiene experiencia en la gestión de Ferrocarrils de la Generalitat, Cercanías es un negociado mucho más complejo.
Esta circunstancia explicaría que la solución acordada entre ambas partes es crear un consorcio formado por Renfe y Ferrocarrils. Este organismo facilitaría la adaptación mutua, algo que también se produciría con la participación del Govern en el consejo de administración de la operadora, por citar un ejemplo, o con su intervención a la hora de elegir al director de Cercanías. Todos estos pasos, explican las fuentes consultadas, se sucederían durante el 2009 y el 2010, fecha en la que ya podrían empezar a operar otras compañías de transporte de viajeros.
Pero la irrupción, dentro de solo un año y medio, de otra empresa que no sea Renfe en el panorama ferroviario catalán parece improbable. Actualmente, la flota de trenes roza las 200 unidades, además de los más de 900 trabajadores. La Generalitat asumirá la competencia e, inmediatamente, tratará de imprimir su huella en la gestión. Esto afectará a los horarios, las frecuencias o la organización de las líneas.

NUEVO CONTRATO-PROGRAMA Y,
Como hasta el 2011 no se negociará el nuevo contrato-programa (que pormenoriza las inversiones para los años siguientes), el Ejecutivo catalán quiere cerrar estos días un compromiso presupuestario para la futura red. Si, explica uno de los negociadores, está prevista la construcción de una nueva línea entre Cornellà y Castelldefels (Baix Llobregat), Fomento debe desembolsar también lo que costará prestar el servicio.
Otro de los flecos que se cierran estos días es que el Govern aspira a que se le transfiera toda la línea de Vic (Osona) a Puigcerdà (Cerdanya), ya que actualmente Renfe considera que forma parte de la misma unidad de negocio. Todo apunta que este deseo se cumplirá.